TAROT, CULTURA Y SENTIDO COMÚN

Noticias

13 de enero de 2017

Influencia psicológica de Plutón





Hay un mito romano que cuenta la historia del rapto de Proserpina, la hija de Ceres, diosa de la naturaleza. En la historia, el responsable del rapto es Plutón, dios del inframundo, que se enamora de la hija de Ceres y se la lleva a lo más profundo de la tierra.

Cuenta la historia que la pérdida de su hija produjo tal tristeza a Ceres, que esta se negó a traer la primavera al mundo. Entonces, para restaurar el orden perdido, Júpiter (padre de Proserpina) interviene para negociar con el dios del inframundo.

Sin embargo, Plutón estaba enamorado y no estaba dispuesto a liberar a su prisionera. Finalmente, y después de una larga negociación, Júpiter logra convencer a Plutón y este libera a Proserpina, con la condición de que cada cierto tiempo vuelva al inframundo para estar con él.

Así, cada vez que Proserpina regresa con su madre, la tierra florece con sus más hermosos colores. Sin embargo, cuando Proserpina vuelve con Plutón, la tierra se apaga hasta el próximo ciclo. 


LA INFLUENCIA PSICOLÓGICA DE PLUTÓN


A nivel psicológico, Plutón representa los instintos subterráneos irracionales. Algo que se refleja bastante bien en el mito romano, cuando el dios rapta a la dulce Proserpina sin pensar en las consecuencias que su acto produciría.

Visto así, Plutón encarna la pasión escondida y los instintos que provienen del subconsciente, en dónde no existe la moralidad. Es el punto de ebullición de las emociones en dónde todo hierve a máxima temperatura y en donde lo salvaje aparece como algo incontrolable.

Por lo mismo, tratar con la fuerza de Plutón implica conectar con fuerzas irracionales que condicionan nuestro actuar. Pueden ser patrones de comportamiento obsesivos o alguna costumbre tóxica y difícil de erradicar. Este encuentro también nos puede llevar a conectar con fuerzas poderosas que bien canalizadas podrían transformarnos positivamente.

Finalmente, La posición de este planeta en la carta natal toca un área en dónde el instinto y el deseo de poder se expresan, delatando aspectos de la personalidad que quizá no hemos reconocido del todo y que no son agradables para nuestra concepción moral y ética de las cosas. Aspectos que mirados de manera constructiva nos pueden ayudar a integrar de forma mucho más completa nuestra personalidad.





No hay comentarios:

Publicar un comentario