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17 de mayo de 2018

El Hombre de Acero (2013) - Una película profunda


De Superman se han hecho bastantes películas y algunas han sido francamente malas. Las únicas que recuerdo con un poco más de dignidad son aquellas protagonizadas por el fallecido Christopher Reeve. No porque hayan sido obras maestras, sino porque fueron las que abrieron el camino del kryptoniano en la pantalla grande.

Después de décadas aparece el director Zack Snyder (Watchmen, Sucker Punch, Wonder Woman) y conduce esta excelente versión de El Hombre de Acero (Man of Steel) en donde profundiza en la psicología del héroe y los dilemas que le atormentan.

La misma historia pero contada de forma distinta


Aunque parece que no hay mucho que explicar a la hora de hablar de Superman, el director de El Hombre de Acero nos entrega una precuela en donde nos explica en profundidad el origen del héroe. Nos remonta a un agonizante Planeta Krypton que entra en una crisis sociopolítica en donde dos bandos luchan por la subsistencia de su raza.

Luego se nos explica cómo y por qué Kal- El (el nombre original de Superman) llega a la Tierra con una encomienda especial enviada por su padre. Vemos cómo el extraterrestre intenta encajar como buenamente puede en un sitio que parece mirar horrorizado a todo aquel que es distinto. Por otro lado, se describe con delicadeza y mucha emoción la relación con sus padres humanos y el fuerte vínculo que se crea con ellos, que le adoptan con un amor y lealtad a toda prueba.

Todo va bien, hasta que después de años aparece por el barrio interestellar el kryptoniano Zod, que con una acritud cósmica viene a reclamar a Kal-El (Clark Kent, para los humanos) la misteriosa encomienda que le entregó su padre biológico, mediante amenaza de destruir a todos los habitantes del planeta que le acoge. Entonces se desenvuelve el clímax, se descubre el misterio y llega el momento en que todos, humanidad incluida, deben tomar decisiones.

Genocidio, lealtad a la raza y el amor por el ser humano


No hay que darle muchas vueltas a la película para darse cuenta de los aspectos arquetípicos que abundan en ella. Zod representa el extremismo ideológico que lleva al genocidio y Kal-El la fusión perfecta entre las cualidades humanas y sus características más elevadas. En este punto Zack Snyder se preocupa muchísimo de mostrar el triste y amargo dilema de un hombre de acero atormentado, que no desea luchar contra su propia sangre pero al mismo tiempo no quiere abandonar a quienes le han acogido sin reparos en un planeta completamente distinto a su querido Krypton.

Se presenta un problema muy humano. El conflicto que emerge del amor por la raza y la forma en que este puede llevarnos a cometer crueles crímenes contra otros grupos sociales, que a ojos de los extremistas no son más que un elemento a eliminar de la ecuación. La aparición de una crueldad ciega, que no mide ni se retracta de sus errores. Que se mueve empujada por un amor distorsionado y envenenado

Por otro lado, el hombre de acero como un ser alienado, dividido entre su aspecto superior y su lado más humano. Trata de discernir y entender lo que debe hacer, ya que defender a quienes le han cuidado implica traicionar a su propia raza.

Muchas personas han extraído de esta lectura algo casi religioso. Comparan al héroe con la figura de Cristo o un ser iluminado que se mueve entre su aspecto más elevado y su faceta mundana. De hecho, yo sin ser creyente, comprendo el paralelismo, dado que el elemento "redentor" se encuentra implícito en la figura de este héroe. 

En esta película el Hombre de Acero es presentado como un mediador entre dos mundos, alguien que parece transmitir un mensaje que transciende razas e ideologías. Pero esa labor no es sencilla e implica ciertos sacrificios

El sentido de ser humano


¿Que nos hace especiales como humanos? ¿merecemos ser rescatados? ¿Cuál es nuestro mérito? ¿Hasta qué punto se puede defender una raza? todas estas son preguntas que propone esta película. Y todas ellas tienen respuesta, una vez que se eleva la perspectiva y se mira todo desde un punto de vista amoral. Un punto en donde la crueldad y la bondad arquetípicas se enfrentan no solo en esta película sino en el corazón de todos los habitantes de este planeta llamado Tierra.


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