TAROT, CULTURA Y SENTIDO COMÚN

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18 de junio de 2018

Por qué aparece una carta de tarot específica


 
 Para explicar por qué aparece justo aquella carta de tarot que describe la situación del consultante, debemos descartar por completo las explicaciones supersticiosas. No porque las despreciemos caprichosamente, sino porque no nos ayudan a resolver el enigma con la precisión necesaria.

Existe una creencia bastante arraigada y que indica que las cartas hablan. Este es el primer error a la hora de analizar este tema. Sin embargo, es cierto que describen situaciones y conceptos que podemos relacionar con los eventos de la vida. Siempre y cuando usemos un sistema de analogías.  Pero no es que ellas hablen, es que nosotros encontramos en ellas relaciones metafóricas.

Otro recurso muy socorrido pero a la vez fallido para explicar por qué sale una carta de tarot y no otra es el concepto de sincronicidad. Puedes leer el artículo que escribí en donde refuté por completo esa teoría que se queda corta y explica poco.


LAS CARTAS COMO FIGURAS ARQUETÍPICAS




Muchas veces se ha hablado de que las cartas funcionan cómo figuras arquetípicas. Es decir, imágenes o símbolos que calzan con muchas personas al mismo tiempo. Por tanto no deberíamos sorprendernos de que todos hayamos pasado alguna vez por la situación que describe una de estas cartas.

Muchas personas han conocido alguna vez a un consejero que actuaba como El Sacerdote y muchas han experimentado La Muerte en sus vidas, ya sea de forma física (con la muerte de un ser querido) o simbólica (transformaciones profundas). Algún día conocerás a una persona con las características de La Emperatriz o con la seriedad y hermetismo de El Ermitaño. Así mismo tendrás tus momentos de tranquilidad que podrás relacionar con La Templanza.

Visto así, las cartas siempre calzan con algo de la vida de las personas y son una especie de alfabeto que aunque se mezcle siempre contiene las mismas letras, de forma inalterable.

¿EL EFECTO FORER?


El Efecto Forer refiere a un tipo de descripción genérica que encaja con muchas personas. Tiene tantas generalidades que muchos pueden sentirse reconocidos en esa descripción. Y el tarot tiene algo de eso. Sus cartas hablan de situaciones generales que a cualquier persona le podrían pasar, por tanto la posibilidad de que encajen por algún lado en la vida de alguien es bastante alta.




Ahora bien ¿Explica el Efecto Forer todas las lecturas de tarot?

Ciertamente no. Porque hay consultas en donde se va más allá de los detalles genéricos como "has pasado por una crisis en el pasado" "estás en un momento de duda" "estás buscando orientación" "una vez estuviste enamorado de alguien" para entrar en situaciones más personales y específicas. Detalles que se escapan a las generalidades previstas por el Efecto Forer.

Entonces ¿Porque calza esa carta con esa situación específica de la persona?

LAS CARTAS DE TAROT NO SON LO MÁS IMPORTANTE


Las cartas describen situaciones generales que a cualquier persona le podrían pasar. Sin embargo lo específico de la información se logra por la experiencia que tenga quién las lee. Ahora bien, cuando digo leer las cartas me refiero a utilizarlas de forma lógica para explicar las sensaciones que previamente nos ha producido el consultante.

Las sensaciones que luego nos hacen inferir y prever cosas sobre el consultante son producidas por procesos cognitivos reconocidos, como la Teoría de la Mente.

¿Que quiere decir esto?

Que las cartas no son lo importante, ya que actúan solo como las letras que construirán el discurso que nosotros ya hemos formado en nuestra mente. Un discurso que describe al consultante y que nos hace prever su comportamiento. 

Da lo mismo las cartas que aparezcan en una tirada ya que no es la tirada y el orden de las cartas las que responden a las dudas del consultante.  Es el tarotista y/o vidente, que observando y percibiendo con la máxima atención y sensibilidad, detecta sus problemas y utiliza las cartas como letras que serán organizadas para reforzar esa idea o discurso previo que ya se ha formado de la persona, incluso antes de tocar las cartas

En este punto y aunque te hayas quedado patidifuso, es importante entender que las cartas son un mero sirviente de la mente de quién las usa. Las cartas en sí no hablan de la persona en específico, aunque sí debemos recordar que hablan de muchas situaciones genéricas. Luego, lo que aporta el detalle y el ir más allá de lo general es la mente de quién las usa. 


ENTONCES SI LAS CARTAS NO SON IMPORTANTES ¿PARA QUÉ LAS USAMOS?


Técnicamente las cartas no son necesarias, ya que si usamos la Teoría de la Mente perfectamente podríamos inferir y prever cosas de la otra persona con tan solo mirarla, oírle o analizar la forma en que escribe. Ni siquiera es necesario tener mucho contacto para inferir cosas. A veces, un mínimo cruce de palabras por teléfono o por escrito dicen mucho sin necesidad de que el consultante cuente nada de su vida. 



Vale. Entonces podemos repetir la pregunta ¿si las cartas no son necesarias para qué las usamos?

Desde mi perspectiva, debo decir que las uso porque reconozco en ellas ese carácter de alfabeto, que me ayuda a crear el discurso que mi mente ya ha percibido del consultante. Es como cuando a un niño le das un Lego y este se dedica a construir infinidad de cosas con los bloques de plástico. Un bloque de plástico no sirve para nada, pero si lo juntas con otros usando el criterio, puedes crean cosas increíbles.

En mi caso, las cartas cumplen esa función constructora del discurso. Un elemento lingüístico-simbólico-conceptual que facilita la creación de guiones o descripciones que hablan de la vida de las personas en base a las sensaciones que previamente he tenido de ellas.

EL TAROT COMO UN LEGO


Si miramos el tarot como un Lego, entendemos que cada carta representa una idea genérica al estilo Efecto Forer que luego es complementada con información detallada que se logra con la aplicación de la Teoría de la Mente. Eso da como resultado un discurso amplio y general, que se ve enriquecido por detalles únicos del consultante y que se logran percibir a través de los procesos cognitivos del tarotista. No a través de las cartas.

Recuerda que las cartas son todas genéricas y neutras. Actúan como los bloques de plástico del Lego. No hay nada específico en ellas. Su carácter arquetípico solo puede darnos información general. Nunca nos dará detalles de la vida de una persona. Entonces la información precisa, los detalles, son mérito exclusivo quién usa las cartas como un juego de lego, construyendo el discurso completo.

He ahí el verdadero arte del tarot. Un mezcla de generalidades aportadas por una baraja de cartas llenas de imágenes alegóricas y arquetípicas que podrían hablar de cualquier persona, y que sumada a los refinados procesos cognitivos de aquel que las usa, consigue adentrarse en la realidad de una persona, de forma específica y detallada.

En ese sentido, podrías leer la baraja de Hello Kitty o la de Marsella restaurada y el resultado sería el mismo, siempre y cuando seas alguien con una capacidad cognitiva desarrollada. Alguien que pueda enlazar el conjunto de cartas elegidas al azar y que pueda construir con ellas el discurso necesario que luego el consultante deberá reconocer.



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