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17 de mayo de 2019

MOTHER! - Una película sobre los excesos humanos

Mother! Darren Aronofsky

MOTHER! del director Darren Aronofsky es una película que inicialmente puede resultar difícil de digerir pero que cuando se entiende en su contexto, resulta profundamente reflexiva además de preciosa a nivel artístico.

Sería mentira decir que no es cruda y por momentos incluso un poco gore. Pero esos fragmentos forman parte de una historia que Aronofsky nos quiere contar y que tiene que ver con los excesos del ser humano.

LO PEOR DEL SER HUMANO EN UNA CASA


La película comienza con una pareja dispareja - Jennifer Lawrence y Javier Bardem - viviendo en una casa de apariencia bastante particular y que, efectos especiales de por medio, cambia drásticamente a lo largo de la película. 

De repente la pareja protagonista comienza a recibir invitados de lo más variopintos que comienzan a alterar la calma del hogar. Y es que no son precisamente la alegría de la huerta o los invitados más respetuosos que podrían ser.

En este punto es importante destacar que el propio director ha señalado que la casa es una especie de metáfora del mundo. Un mundo en donde el ser humano aparece como una especie de bicho que en vez de resolver y fortalecer lo que existe, se dedica a incordiar, alterar y destruir todo lo que se le cruza. Aquí es en donde se puede observar el tono crítico de un Aranosfky que nos muestra el lado más desagradable del ser humano y en donde podemos identificar actitudes como el fanatismo religoso, el ego, la vanidad y muchas otras características que parecen ser la madre de todos los conflictos a nivel mundial.

Entonces, para entender correctamente la película hay que verla como una enorme metáfora que va in crescendo hacia el clímax. Sin embargo, no hay que confundirse. Aranofsky no pone escenas crudas por morbo o para regodearse en lo desagrabable, sino para indicar de forma puntillosa esos aspectos que hacen del ser humano alguien insoportable e insufrible.

JENIFER LAWRENCE, LA MADRE QUE TODO LO PUEDE Y QUE TODO LO DA


Jennifer Lawrence es la esposa abnegada que va viendo como su hogar se transforma en una casa de locos en donde cada treinta segundos (es un decir, pueden que sea un minuto) se le falta el respeto o se invade su privacidad. Aquí también hay que recordar los propios comentarios del director, que señalan el personaje de Lawrence como la figura de la madre física que todos tenemos, pero también como la Madre Tierra que recibe constantemente el castigo de un ser humano egoista y despreocupado.

Sin embargo, la madre arquetípica representada por Jennifer Lawrence no tiene paciencia infinita y empieza a cabrearse con tanto jaleo. De la misma forma en que a veces parece que la Tierra se cabrea con el ser humano y se intenta sacudir a la raza humana como si fueran piojos. Unos bichos que la queman, la intoxican y la invaden sin pedirle permiso para nada.


JAVIER BARDEM, EL PADRE Y CREADOR NARCISISTA


Javier Bardem interpreta a la pareja de la esposa abnegada y que en la película es un poeta que vive pendiente de su capacidad creativa y su próxima creación literaria. Es un artista que parece vivir en una burbuja, en sus delirios creativos, sin darse cuenta de lo mal que lo empieza a pasar la esposa que parece ser la única preocupada por las visitas que empiezan a bombardear la casa.

Darren Aronofsky y el propio Bardem han hablado de ese aspecto nascisista del personaje. Como la imagen de un dios arquertípico al que solo se importa sentirse bien consigo mismo y con su creación pero que poco le importa si para llegar a eso hay que montar un desastre de proporciones bíblicas. 

El personaje de Bardem también representa ese lado poco preocupado por la femineidad de las cosas. No es un hombre malo per sé, pero peca de una despreocupación alarmante que por momentos bordea el gilipollismo puro y duro.

EL CLIMAX O LA FORMA DE CABREAR A LA MADRE


Sin necesidad de hacer spoiler puedo decir que la trama de la película alcanza un clímax tan intenso que llega un momento en donde todos los personajes sufren profundas transformaciones que reformularán por completo el statu quo de la particular casa que los acoge.

El personaje interpretado por Jennifer Lawrence cambia y en  el proceso destaca su interpretación, que mezcla mucha emoción y rabia. Por momentos uno llega a entender el cabreo de una madre que le tira la chancla por la cabeza al hijo rebelde o el cabreo de una Tierra que sin tener ojos ni manos parece soportar de manera silenciosa todo el daño que el ser humano le inflinge.

De Bardem no se puede contar mucho. Hay que ver la película para ver qué actitud adopta y para saber qué sucede con ese hombre-dios que vive en su burbuja creativa que no le permite mirar más allá de su nariz y  darse cuenta que algo grave (muy grave) está pasando.

RECOMENDACIÓN Y ADVERTENCIA


Si piensas que las películas espirituales son lo más parecido a una maquetada película de Disney, en donde no hay dolor ni sangre, es mejor que ni mires MOTHER! porque de seguro te va a resultar desagradable.

Ahora bien, si piensas que los mensajes espirituales o de toma de conciencia están también en lo más crudo y retorcido esta película es para ti. Porque más allá de las pocas escenas crudas que tiene, descubrirás el discurso que ha querdido plasmar su director y que invita a reflexionar profundamente sobre nuestra propia despreocupación como seres humanos.

Un pasotismo que no solo afecta a la Madre Tierra, sino también a las madres y a cualquier persona que se encuentra en un situación de desbalance en donde dándolo todo, recibe apenas unas migajas de cariño y preocupación.

Puedes ver MOTHER! en Netflix AQUÍ.

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