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23 de julio de 2020

¿El tarot puede dar fechas exactas?




Pedir fechas exactas en el tarot no parece ser muy realista. Y quizá el principal motivo por el que esta idea se ha propagado entre personas que buscan los servicios de tarot sea el agresivo marketing en donde el cien por cien de aciertos o los tiempos exactos parecen ser el slogan perfecto para atraer a personas curiosas por confirmar esa precisión.


Pero en consulta el panorama suele ser bastante distinto. El consultante se da cuenta de que los tiempos exactos son aproximaciones y también entiende que no hay forma de verificar ese asombroso cien por cien de aciertos. Todo se transforma en una cuestión de fe. En creer o no a esos increíbles slogans.


UNA MIRADA REALISTA DEL TAROT



Admitir que el tarot es falible no es un intento por desacreditar su función. Al contrario, es una forma de entender su verdadera naturaleza. O, en realidad, la naturaleza de todas las cosas.

Si lo piensas bien, la mayoría de trabajos y actividades tienen un margen de error. Por ejemplo, los médicos durante sus intervenciones quirúrgicas advierten de los peligros que podrían existir. En algunos casos, incluso, se hace firmar un documento al paciente, aceptando el riesgo.


La aceptación del riesgo se aplica también en el mundo financiero. Si inviertes dinero en fondos compartidos, se te advierte el nivel de riesgo de las operaciones que se llevarán a cabo para hacer crecer tu inversión. Lo niveles pueden ser altos o bajos, dependiendo de la ganancia que quieras obtener. A mayor riesgo, más ganancia, aunque también podría haber grandes pérdidas, si la jugada de los inversores falla. Entonces tú aceptas estas condiciones, antes de contratar este tipo de servicios.


En el tarot no hay grandes inversiones, pero el mecanismo es parecido. Una persona apuesta por una opción para obtener información, ya sea terapéutica o predictiva. Confía en que una consulta le permitirá resolver o aclarar aspectos de su vida que se encuentran bloqueados o de los cuales no sabe cómo salir. Y cuando me refiero a apostar no me refiero a apostar como quién apuesta al azar. Me refiero a confiar en aquello que no entendemos del todo pero que esperamos nos sea beneficioso.


Yo no soy médico, pero cuando tengo algún problema de salud confío en el conocimiento del médico para llevar a cabo en mi la curación o la solución al problema que me afecta. De la misma forma un consultante que no es tarotista, espera que uno pueda darle respuestas contundentes e inesperadas que le ayude a salir de bucles o situaciones de agobio e indecisión.



EL FACTOR RIESGO CUANDO ALGUIEN DICE QUE DA FECHAS EXACTAS



Cuando ofreces un servicio de tarot con la promesa de dar fechas exactas la apuesta parece ser importante pero, al mismo tiempo, el factor de riesgo y fallo es mayor. De la misma forma en que una gran inversión financiera requiere un elevado nivel de riesgo, una gran promesa en el tarot implica un gran riesgo. En el tarot, cuando intentas abarcar más de lo que realmente puedes garantizar la posibilidad de fallo es aún mayor, porque estás entrando en un territorio que no puedes controlar.


Al ofrecer algo perfecto y exacto inmediatamente aparece la imperfección y el fallo. Esto es ley de vida, como la metáfora del Yin y el Yang.

Dudo que alguien en su sano juicio crea que en el mundo existe un mecanismo o sistema perfecto controlado por humanos, cuando la propia experiencia común y la historia nos demuestran que esto no es así. El fallo forma parte de nuestra raza.


Es por eso que existen sistemas de respaldo, contratos y condiciones que aclaran la presencia del riesgo.

Sin embargo, con la lectura de cartas sucede algo distinto y bastante irracional. Algo alejado de los ejemplos que he citado anteriormente. Hay personas que piensan que el tarot no falla. Algo que evidentemente ha sido alimentado por el frívolo Marketing de la Exactitud.

Este tipo de marketing poco tiene que ver con las respuestas del Oráculo de Delfos, uno de los referentes más antiguos de lo que hoy conocemos como videntes y tarotistas que intentan ver más allá de las apariencias.



Cabe recordar que el Oráculo de Delfos, o mejor dicho la pitonisa que era la encargada de dar los mensajes, no solía caracterizarse por una precisión y exactitud. De hecho, gran parte de sus mensajes debían ser interpretados por terceras personas y también por el consultante, para así ajustar el mensaje a su situación. Tampoco eran mensajes inútiles. En muchos casos ayudaban a tomar decisiones o reforzaban la intuición del propio consultante respecto a sus asuntos personales.


¿PORQUE ALGUNAS PERSONAS SIGUEN BUSCANDO FECHAS EXACTAS?



Muchas personas buscan fechas exactas en el tarot porque se han tragado por completo lo que dice el Marketing de la Exactitud. Pero pocas veces esas personas se han detenido a pensar si es realista este tipo de promesa. Eso, en un mundo en donde lo imperfecto e inexacto parece estar presente incluso en profesiones en donde el nivel de exigencia es increíblemente alto, como la ingeniería o la propia ciencia.


Lo cierto es que no podemos escapar de la imprecisión. Sin embargo, asumir esto no implica quedarse de brazos cruzados. Podemos mejorar nuestros procesos, aspirar a más, para al menos mejorar la tasa de errores. Que es, finalmente, la meta de todo profesional, sea ingeniero, médico, un actor de teatro o un tarotista.

El objetivo es reducir al máximo los fallos y crear un sistema consistente y realista, además de eficiente, para ofrecer aquello que ofrecemos con un alto nivel de calidad.



En el caso del tarot, la tarea es doble. Debemos ser valientes y aceptar el factor fallo, para así activar nuestros procesos de mejora. Pero, además, debemos hacer aterrizar al consultante y hacerle entender que pedir fechas exactas y esperarlas en el cien por cien de preguntas no es posible. Es aquí en donde podemos explicar y ofrecer soluciones realistas, como incorporar límites de tiempo en las preguntas, para así acercarnos mucho más a la precisión deseada.


Para mí, esa es la clave de un buen tarotista. Uno que no de falsas esperanzas y que sea honesto y directo para decir con claridad lo que se puede y no se puede hacer con el tarot. Es esto, además, lo que otorga verdadera profundidad a la profesión del tarot, a veces rodeada de expectativas ilusorias y que poco tienen que ver con tener los pies bien puestos sobre la tierra.

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1 comentario:

  1. Totalmente de acuerdo con estas apreciaciones, El tarot mide ciclos independiente de los tiempo, pero casi siempre los consultantes piden fechas, incluso una vez una me pidió horas jajaja... en fin, lo importante es decir la verdad y ser honesto, como dice el artículo

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