Cómo hacer mejores preguntas al tarot




Aunque parece algo sencillo, en realidad no lo es. Muchos consultantes se complican bastante a la hora de hacer preguntas al tarot. Algo comprensible, considerando la confusión que les lleva a asistir a la consulta. De hecho, en muchos casos, hasta les cuesta explicar con claridad el problema que les aqueja.


Aquí la clave es la ayuda del tarotista. Que, en este caso, es el encargado de dirigir la consulta y ofrecer una estructura de trabajo. Dos cosas fundamentales para que el resultado sea claro, conciso y contundente.



El gran enemigo del tarot es la ambigüedad



En una consulta de tarot el gran enemigo a vencer es la ambigüedad. Tanto del tarotista como del consultante. 


Si un tarotista se dedica a recitar frases prefabricadas en plan “eres buena persona, pero tienes dudas” o “en algún momento de tu vida has sufrido”, entonces la cosa no pinta nada bien. Lo mismo si el consultante hace preguntas que contradicen sus propios impulsos y motivaciones.


Un ejemplo de esta última situación lo tuve hace un par de semanas, con una persona que me preguntaba si tenía posibilidad de ser pareja estable con otra persona. 


Durante la consulta vi que no había un vínculo lo suficientemente profundo como para construir algo estable. Y que, la única forma de lograr eso, era que ella realmente se planteara esa situación. Por lo mismo, le pregunté para confirmar, si ella se sentía así de indecisa y cerrada respecto a la situación. Y me confirmo que sí. Que, en realidad, ella no quería estar con nadie. 


Entonces le expuse el tema...


Le pregunté si no le parecía extraño que ella preguntara por posibilidad de pareja estable con alguien con el que en realidad no se planteaba nada porque, en general, ella misma no quería nada serio con nadie. Justo en ese momento, ella parece que recibió un baño de realidad y me dijo: pues sí, es verdad, tienes toda la razón. No tiene sentido.


Y así con muchos otros ejemplos. Te sorprendería la cantidad de personas que hacen preguntas que atentan contra el sentido común. Preguntas que parecen no tener ni pies ni cabeza.


En ese sentido, mi labor como tarotista no es machacar al consultante, pero sí señalar con tacto que hay algo en sus preguntas que no termina de cuadrar. Además de eso, se pueden plantear las preguntas o los asuntos desde una perspectiva distinta.

 

 


Si tú misma sabes que no quieres nada serio con nadie, no preguntes si tendrás algo serio con alguien. Pregunta si tendrás posibilidad de quedar con personas, compañeros, que entiendan tu visión y que compartan contigo la vida, sin mayores compromisos ni obligaciones. Porque eso es lo que en verdad te importa, no estar sola.



A los hombres también les pasa. Lo que deja en evidencia la importancia de que el tarotista esté muy despierto y consciente de lo que ocurre durante una consulta.


Esto, para proponer sistemas de preguntas eficientes y una estructura de consulta coherente. Algo que, finalmente, beneficiará tanto al consultante como al tarotista, que podrá desarrollar sus lecturas con fluidez, claridad y precisión.



Cómo hacer las mejores preguntas de tarot



Para entender cómo hacer preguntas al tarot es importante saber que hay dos aspectos que hay que cuidar. La sintaxis y la lógica. Cosas que parecen raras en un ámbito esotérico, pero que vienen de perlas para organizar la mente de cara a una consulta de tarot.


Antes de todo, hay que recordar que la sintaxis es la parte de la gramática que se encarga del orden y sentido de las frases u oraciones. Su función es ayudar a entender mejor el lenguaje y, en consecuencia, lo que queremos expresar con él.


En el caso del tarot, es sabido que las preguntas mejor construidas son las que comienzan con Por qué, Cómo o Qué. Esto, porque dan una estructura inicial bastante clara y precisa. 


Así, por ejemplo, tenemos preguntas del estilo:



  • Cómo debo actuar para que X persona vuelva a hablar conmigo
  • Qué siente X personas por mí
  • Por qué esta persona se ha alejado de mí



Esto, aplicado a temas amorosos. Pero también se pueden aplicar a otros ámbitos, ya sea profesional o familiar.



Oraciones interrogativas ¿Qué son?



En el idioma español las oraciones interrogativas son todas aquellas que van entre signos de interrogación y que llevan siempre un pronombre o un adverbio interrogativo


La diferencia entre estos dos recursos gramaticales es que el primero enfoca especialmente en una persona, sujeto, animal o entidad. De esta forma, los pronombres interrogativos más comunes son Quién, Qué, Cuál.


Con ellos podemos hacer preguntas tipo 



  • ¿Qué siente Pedro por mí? 
  • ¿Quién de ellos tiene menos afinidad conmigo?



El segundo recurso, el de los adverbios, ayuda a enfocar en situaciones, lugares, tiempo y cantidad. Es decir, no enfocan directamente en otras personas. Buscan encontrar información sobre situaciones o escenarios en general.


Los adverbios interrogativos más comunes son Cuánto, Dónde y Cuándo. Con ellos podemos hacer preguntas tipo:



  • ¿Cuánto sabe esa persona de mí?
  • ¿Dónde nos encontraremos?
  • ¿Cuándo estaremos juntos?



Es importante aclarar que el uso de oraciones interrogativas no es difícil. Tampoco lo es el uso de los pronombres y adverbios. Por lo mismo, antes de hacer una consulta de tarot, puedes echar un vistazo a estos recursos para hacer una lista de preguntas que podrás llevar a la consulta de tarot.



¿Hay preguntas censuradas?



Este es un tema bastante polémico, ya que hay tarotistas y escuelas de tarot que no recomiendan algunas preguntas. Ya sea por temas éticos o porque parecen innecesarias.


Por ejemplo, algunas personas no recomiendan preguntar sobre relaciones de terceras personas. Es decir, si tú quieres saber si a tu ex le va bien con su nueva pareja, más de alguien te dirá que no es algo ético. Que tienes que pedir autorización a tu ex, para echar un vistazo a su vida.


Algo que a mí, sinceramente, me parece absurdo. Si es así, entonces no podríamos pensar en otras personas libremente y tendríamos que avisarles cada vez que lo vamos a hacer. Porque estaríamos violando su privacidad. Lo que no tiene lógica alguna.


En ese sentido, el principio que domina a una consulta de tarot es el de la libre información. De la misma forma en que nadie te dice lo que puedes escribir en la barra de búsqueda de Google, nadie te puede decir lo que puedes y no puedes preguntar.


Otra cosa, completamente distinta, es que lo que preguntes sea completamente inútil, estéril o innecesario. Otra cosa, también, es que te deje más o menos confundido.


Aquí el criterio del tarotista debe transitar por la delgada línea que separa la asistencia de la imposición. Un tarotista no puede prohibirte nada, pero sí puede recomendarte una mejor pregunta, si estima que la que estás haciendo tiene una mala sintaxis o quizá no resuelve tu duda más profunda.


Al respecto, puedes leer una entrada de este blog en donde hablé del caso de una chica que hizo una pregunta bastante frívola, pero que luego se transformó en un pedazo de pregunta. Algo que fue posible, rascando en la motivación más profunda del consultante.


La entrada se llama TAROT & WHATSAPP || Reflexiones 


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