¿Qué es el futuro en el tarot?

 



Definir qué es el futuro en el tarot es clave para que el consultante o la persona que se acerca a al mundo de la lectura de cartas entienda la forma en que funcionan las predicciones. Esto, considerando que las preguntas del futuro han sido y siguen siendo las más populares en lo que respecta a las consultas de tarot.

Si explicamos qué es el futuro, las personas que lo quieren mirar o conocer pueden evaluar si las respuestas que reciben están a la altura de sus expectativas. Algo que sentará las bases para una correcta comunicación entre vidente, tarotista y consultante.

En este artículo me daré a la tarea de definir qué es el futuro. Pero para ello escarbaré en la vieja idea del fatum, los conceptos esotéricos y filosóficos, hasta llegar a la definición moderna y que tiene que ver con la ciencia y las nuevas tecnologías.

Espero, entonces, que este artículo sea una guía inicial para todo aquel alumno, consultante o aprendiz de tarot, que se acerca a este mundo en busca de información clara y con sentido común.



¿Qué es el futuro?



Para definir el concepto de Futuro tenemos que empezar por lo básico y que es revisar el diccionario. Si echamos un vistazo a la RAE encontramos hasta 7 definiciones. Sin embargo, son las primeras tres las que hablan de aquello que aún no ha pasado.



La primera definición dice:


Qué está por venir y ha de suceder con el tiempo


Es importante prestar atención a esta definición, porque nos puede llevar a confusión. Que algo esté por venir o que haya de suceder en el tiempo no implica que sea algo destinado.

Lo que está por venir puede ser cualquier cosa, al igual que lo que ha de suceder. En este caso, la RAE únicamente hace la referencia al momento temporal en el cual sucede algo y que, según la definición, no es el presente. Porque si fuera presente, la definición cambiaría a:



Lo que está aquí y lo que está sucediendo



La segunda definición de la RAE dice:



Qué todavía no es pero va a ser



Aquí tenemos que hacer la misma aclaración anterior. La RAE en ningún momento conecta su definición con los conceptos de destino o fatum. Tampoco habla de hechos inexorables.

Al igual que sucede con la definición, se enfoca en la diferencia verbal que se produce cuando expresamos algo que no está ubicado en el presente y que, en rigor, aún no es. Porque si fuera presente diría: 

 

Algo que es y que está siendo



La tercera definición de la RAE dice



Tiempo que vendrá



Aquí no es necesario hacer muchas aclaraciones, porque se sobreentiende que el tiempo que vendrá puede ser cualquier cosa. Incluso la suma de hechos y consecuencias.

Como el tiempo de la Guerra Fría que vino después de la Guerra Mundial. Una etapa de tensión evidente, considerando que las cosas entre países aún estaban calentitas y no se sabía por donde podían salir todos los protagonistas de la historia y que en cualquier momento podían disparar un misil o tirar una bomba.

Hasta aquí, y habiendo revisado las tres definiciones clásicas de la RAE respecto al futuro, damos por hecho que en ningún momento estas han hecho referencia a algo esotérico, místico o asociado con el tarot. Todas refieren al tiempo verbal de una acción.




Etimología de la palabra futuro





Futuro viene del latín Futurum, que es una variación indirecta del concepto de ser/estar. Un participio neutro y que refiere a “Lo que ha de ser”. Esto implica que la definición raíz de futuro ubica al sujeto o cuestión en otro tiempo distinto del presente.

Por lo mismo, podríamos decir que las antiguas civilizaciones entendían el futuro de forma parecida a cómo lo explica la RAE y cómo lo entendemos nosotros. Algo que es o que ocurre en otro tiempo distinto al presente. Una situación que, además, ha de venir y que no forma parte del pasado porque si fuera así, entonces habría que decir:



Lo que fue y lo que ha sucedido



Si prestamos atención a la etimología de la palabra, tampoco vemos rastros místicos o esotéricos. Nada relacionado con algún mito, religión o creencia. La definición solo se enfoca en exponer un tiempo gramatical distinto fuera del presente.





El futuro según los filósofos





Para saber a qué nos referimos con futuro, tenemos que ser conscientes de que existen corrientes de pensamiento distintas entre sí y que intentan explicar por qué suceden las cosas. Las principales son:



Determinismo



Es una doctrina filosófica que indica que todo acontecimiento ocurre por causa y efecto. Bajo esta premisa, el futuro vendría a ser la consecuencia de factores y una serie de hechos que, encadenados, producen los resultados que luego llamamos futuro. Desde esta perspectiva, no existe el azar ni lo aleatorio. Todo se produce por causas identificables.

Es importante destacar que en este tipo de pensamiento existe una corriente bastante extrema y que es el determinismo fuerte, en donde no hay espacio para el libre albedrío. De esta forma, las personas no pueden hacer nada respecto a los sucesos que ocurren en su vida, ya que estos parecen ser inevitables y empujados por circunstancias que no pueden controlar.



Indeterminismo



Es una rama filosófica que se opone al determinismo y da cabida al azar. Esto implica que no todo sucede por causa y efecto y de forma lineal. Las cosas ocurren por causas no lineales e inesperadas.

Bajo esta premisa no existe un concepto de realidad lineal, sino que todo avanza de forma impredecible. En este caso, el ser humano sigue tratando con muchos factores y variables, pero su libre albedrío puede ejercer cierta influencia en el entorno.

Es importante aclarar que al día de hoy no existe consenso definitivo entre determinismo e indeterminismo. Por lo mismo, ninguna de las dos doctrinas es un argumento absoluto para explicar por qué suceden las cosas y por qué se forma el futuro.




El futuro en la física




En la física, al igual que en la filosofía, no existe un consenso que describa de manera precisa y global por qué suceden las cosas.

Llevamos décadas de estudios científicos y aún hay un choque entre el concepto de causalidad de la física clásica y el principio de incertidumbre que está directamente relacionado con la física cuántica.

Mientras el primero intenta explicar algo muy parecido al determinismo, el segundo nos abre a un mundo de posibilidades completamente azaroso y en donde el ser humano puede perderse fácilmente.




El futuro en el tarot




En el ámbito esotérico suele ser habitual relacionar el futuro con el Fatum o Hado, una definición que viene de la mitología romana. Este describe la idea del futuro como un destino que no se puede controlar de ninguna manera y que está sujeto a fuerzas superiores y sobrenaturales. De este concepto nace la idea del destino inexorable, en donde las personas parecen tener un guion escrito que no pueden romper.

Bajo esta definición el libre albedrío no existe. Algo que se parece mucho a la idea del determinismo fuerte. Nada raro considerando que ciencia y esoterismo beben de las mismas raíces filosóficas antiguas y que están allí para intentar explicar aspectos que ni la ciencia ni el esoterismo logran definir con certeza total.

Lo interesante, en este caso, es que la idea del fatum/determinismo fuerte se ha apoderado de gran parte de los temas esotéricos, incluso el tarot. Sin embargo, sigue siendo apenas una teoría, un planteamiento filosófico que tiene, además, una doctrina que la contradice completamente y que es el indeterminismo.

Por lo mismo, si alguien nos dice que el destino es algo que no podemos cambiar, tenemos que recordar que eso no es más que una doctrina ideológica que no tiene un consenso total entre los pensadores, filósofos y científicos.




¿Podemos cambiar el futuro?





Una vez que entendemos que la definición de futuro es muy relativa y que no existen certezas sobre su funcionamiento y naturaleza, solo nos queda pensar de manera práctica.

Si miramos nuestra vida cotidiana nos daremos cuenta de que existen muchas cosas que funcionan por causalidad. Coger un autobús a determinada hora nos garantiza que llegaremos a destino según lo previsto, siempre y cuando no haya incidencias. Si no comes durante muchos días, es seguro que tu cuerpo empezará a fallar. Lo mismo si no bebes agua.

Hay muchas cosas predecibles que dependen del concepto de causalidad. Por lo mismo, y dado que conocemos lo que pasa cuando hacemos o no algunas cosas, podemos tomar decisiones y actuar en función de lo que queremos lograr en nuestra vida. Técnicamente, usamos nuestro libre albedrío.

Aquí aparecerá el listillo de turno que dirá: 

 

ya, pero es que incluso tus decisiones están predestinadas, no eres tú quién decide, es una fuerza más allá de ti.


Ok, don listillo, pero ¿Quién dice que eso es así?

Ni siquiera los filósofos y científicos se ponen de acuerdo para definir si lo que vale es el determinismo o el indeterminismo ¿Por qué tengo que tragarme la idea de determinismo fuerte o fatum que deseas imponer tú?

El futuro que propone don listillo es apenas una teoría. No es una verdad verificada.

Por lo mismo, si estamos en un territorio así de inestable, podemos, de momento, guiarnos por el sentido común y esa percepción de causalidad que experimentamos en el día a día.


Para entender esta perspectiva, te sugiero leer este artículo:


👉La gran pregunta: ¿Puedo cambiar mi destino?




¿Se puede predecir el futuro?





Si nos quedamos con la definición de futuro como una serie de sucesos encadenados por la causalidad, sí que se puede predecir el futuro y, de hecho, se hace. En ámbitos distintos y que no tienen nada que ver con videntes y tarotistas.

Existe la profesión de Futurólogo y hay agencias de consultoría que ofrecen estos servicios. Pero los que trabajan en ellas no son videntes, sino profesionales que evalúan datos y tendencias para pronosticar eventos dependiendo de la información que tienen disponible.

Esto, además, tiene raíces en la prospectiva, un estilo de trabajo en donde se realizan tentativas sistemáticas para observar a largo plazo el futuro de la ciencia, la tecnología, la economía y la sociedad.

Entonces, si alguien dice que el futuro no se puede predecir, es porque no entiende en profundidad la definición del concepto. Y, por sobre todo, olvida que hoy en día existen profesionales y sistemas que se dedican a la predicción del futuro y la prospectiva. No solo en el tarot y la videncia, sino también en ámbitos comerciales y tecnológicos.



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👉¿Qué es el destino y cómo funciona? ¿Existe el Fatum?

👉 Tarot, perspectiva, tiempo y destino

👉 Cuando te dicen que es tu pareja por destino

👉 CRISPR: Modificar el destino sin usar magia

 

 

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Imagen de portada:
Anastasia Shuraeva (enlace)

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