Si los amarres no funcionan ¿Por qué la gente los contrata?

A lo largo de la historia, las personas han buscado desesperadamente el amor y la atención de los seres queridos. En esta búsqueda, muchas veces se recurre a métodos no convencionales, como los amarres amorosos. Estos rituales, que prometen atraer y retener el afecto de otra persona, carecen de evidencia científica que respalde su efectividad. Sin embargo, siguen siendo populares. Esto plantea una pregunta fascinante: si los amarres no funcionan, ¿por qué la gente los contrata?

Para entender este fenómeno, es esencial profundizar en las implicancias psicológicas y los mecanismos emocionales que llevan a una persona a cruzar la línea de la racionalidad hacia el pensamiento mágico.

La naturaleza del pensamiento mágico

El pensamiento mágico se refiere a la creencia de que los pensamientos, palabras o acciones pueden influir en el mundo físico de manera que desafía las leyes de la causalidad. Este tipo de pensamiento es común en la infancia, pero persiste en la adultez en diversos grados. Según el psicólogo Jean Piaget, los niños pequeños tienden a pensar mágicamente porque no han desarrollado completamente la capacidad de distinguir entre sus pensamientos y la realidad externa. Aunque esta capacidad mejora con la madurez, nunca desaparece por completo.

Incluso en adultos, el pensamiento mágico puede surgir en momentos de estrés, incertidumbre o desesperación. La teoría del "control ilusorio" propuesta por la psicóloga Ellen Langer sugiere que las personas tienen una tendencia natural a sobreestimar su capacidad para controlar eventos. En situaciones donde el control real es limitado, como en el amor no correspondido, los individuos pueden recurrir a rituales mágicos como los amarres para recuperar la sensación de control.

Mecanismos emocionales y cognitivos

Ansiedad y desesperación

Uno de los principales impulsores del pensamiento mágico es la ansiedad. Cuando una persona se enfrenta a la incertidumbre o el rechazo, la ansiedad puede ser abrumadora. La psicóloga Susan Nolen-Hoeksema destacó cómo las emociones negativas intensas pueden nublar el juicio y llevar a las personas a buscar soluciones rápidas y fáciles. Los amarres amorosos ofrecen una solución aparentemente simple a un problema complejo, proporcionando un alivio temporal de la ansiedad.

Necesidad de control

Como mencionamos anteriormente, la necesidad de control es un factor clave. Martin Seligman, a través de su teoría de la indefensión aprendida, demostró que la falta de control percibido puede llevar a la desesperación y la pasividad. Sin embargo, cuando las personas creen que pueden influir en su situación, incluso a través de medios irracionales, recuperan una sensación de control. Los amarres amorosos pueden ser vistos como un intento de recuperar esa agencia perdida.

Sesgo de confirmación

El sesgo de confirmación, un concepto introducido por el psicólogo Peter Wason, es la tendencia a buscar y valorar información que confirme nuestras creencias preexistentes, ignorando o descartando la información contradictoria. Las personas que creen en los amarres tienden a recordar las coincidencias y olvidan los fracasos, reforzando así su creencia en la efectividad de estos rituales. Este sesgo cognitivo fortalece el pensamiento mágico y perpetúa la contratación de servicios de amarres.

La influencia social y cultural

Normas culturales

Las normas culturales también juegan un papel crucial en la perpetuación del pensamiento mágico. En muchas culturas, los rituales y las prácticas esotéricas son aceptados y promovidos. El antropólogo Bronislaw Malinowski estudió cómo las sociedades tradicionales utilizan la magia para enfrentar la incertidumbre y el riesgo. En contextos donde la magia es culturalmente aceptada, recurrir a un amarre puede parecer una opción legítima y racional.

Influencia de grupo

La psicología social sugiere que las creencias y comportamientos de un individuo están fuertemente influenciados por su entorno social. La teoría del conformismo de Solomon Asch muestra cómo las personas tienden a alinearse con las opiniones y comportamientos de su grupo social para evitar el aislamiento. Si el entorno de una persona aprueba y practica los amarres, es más probable que esa persona también lo haga, independientemente de sus dudas iniciales.

Perspectiva evolutiva

Desde una perspectiva evolutiva, el pensamiento mágico puede haber ofrecido ventajas adaptativas. Michael Shermer, en su libro "The Believing Brain", argumenta que la tendencia a encontrar patrones y atribuirles significado pudo haber ayudado a nuestros antepasados a sobrevivir. En un entorno donde no entender un patrón podía significar la diferencia entre la vida y la muerte, era mejor errar en el lado de la precaución y la superstición. Aunque hoy vivimos en un mundo mucho más racional, estos vestigios evolutivos aún influyen en nuestro pensamiento.

El papel de los medios y la industria del esoterismo

Publicidad y marketing

La industria del esoterismo, que incluye a los practicantes de amarres, utiliza estrategias de marketing sofisticadas para atraer a clientes vulnerables. Mediante testimonios, promesas exageradas y la creación de una aura de misterio, estos servicios se presentan como soluciones mágicas a problemas emocionales profundos. La psicología del consumidor muestra que en momentos de desesperación, las personas son más susceptibles a la persuasión y a las promesas de soluciones rápidas.

Representaciones en medios

Los medios de comunicación también juegan un papel en la normalización del pensamiento mágico. Programas de televisión, películas y libros que retratan la magia y los rituales esotéricos de manera positiva pueden influir en las creencias y comportamientos de las personas. La teoría del cultivo de George Gerbner sugiere que la exposición prolongada a ciertos tipos de contenido mediático puede moldear las percepciones de la realidad, haciendo que los amarres amorosos parezcan más plausibles.

Más allá del mundo mágico

A pesar de la falta de evidencia científica que respalde la efectividad de los amarres amorosos, muchas personas continúan contratándolos debido a una combinación de factores psicológicos, emocionales, sociales y culturales. La ansiedad, la necesidad de control, los sesgos cognitivos, las normas culturales y la influencia de los medios contribuyen a que el pensamiento mágico persista incluso en una era dominada por la racionalidad y la ciencia.

Comprender estos mecanismos puede no solo arrojar luz sobre por qué los amarres siguen siendo populares, sino también ofrecer formas de ayudar a las personas a buscar soluciones más saludables y racionales para sus problemas emocionales. La educación, el apoyo emocional y el fomento del pensamiento crítico son esenciales para reducir la dependencia de prácticas esotéricas y promover el bienestar emocional en la sociedad.

Si tienes dudas sobre alguna situación y piensas que el Tarot podría ayudarte, contacta conmigo para una lectura de cartas. Para elegir el sistema de consulta que mejor se adapte a ti haz clic aquí.


Búscame en Instagram  @aquariantarot_

Sigue mi Página de Facebook.
O mi Canal de YouTube.


0 Comentarios

SUSCRÍBETE A AQUARIAN TAROT

¡Únete a la comunidad exclusiva de Aquarian Tarot y disfruta de beneficios únicos al suscribirte a mi página web! Al hacerlo, serás parte de una lista prioritaria, lo que significa que serás el primero o la primera en enterarte sobre lanzamientos de productos, cursos de tarot y acceso a artículos especiales diseñados exclusivamente para mis suscriptores.Haz clic en el botón y únete a Aquarian Tarot. ¡Te espero con entusiasmo!