TAROT, CULTURA Y SENTIDO COMÚN

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17 de julio de 2018

El Tarot, el amor y la ansiedad


No es primera vez que le leo el tarot a personas impacientes y agobiadas. Y lo cierto es que la mezcla no suele ser muy buena ya que produce mucha ansiedad. Esto lleva, en la mayoría de las casos, a cierta insistencia por repetir consulta para confirmar lo que ya se ha visto en la primera. Lo cual, evidentemente no tiene sentido y puede ser contraproducente, ya que introduce al consultante en una espiral muy parecida a la de un drogadicto.

DISTANCIA EN LA PAREJA Y LA INSOPORTABLE ESPERA


Los casos más habituales son los de personas que han peleado con su pareja y sufren por el distanciamiento muchas veces transitorio. Aparece el miedo a perder de forma definitiva al otro. Algo que me parece normal en una situación así y que entiendo completamente. Sin embargo, veo que muchas de esas personas caen en bucles de desesperación, pensando en miles de posibilidades, todas muy negativas. Y eso, sin siquiera esperar unos días para esperar resultados después de una consulta de tarot.

Más de una vez me ha pasado que me he quedado tranquilo al ver que no había ruptura definitiva en una pareja. Sin embargo, el consultante no se ha quedado en paz y pese a que se le ha dicho que la cosa irá bien, con el pasar de los días vuelve a contactarme para ver si le puedo repetir la consulta. Mi negativa en estos casos es tajante y severa, aunque educada.

¿De qué forma podría el consultante evaluar las lecturas si ni siquiera deja pasar un tiempo para confirmar si se cumplen las cosas que se le han dicho? 

En estos casos es fundamental que el consultante se acostumbre a esperar. Y sí, sé que es fácil decirlo pero muy difícil hacerlo. Pero la verdad es que la única forma de gestionar la situación sin transformar al consultante en un obseso de la lectura de cartas.

A VECES ES MEJOR HABLAR QUE HACER UNA CONSULTA


En muchos casos prefiero hablar con la persona como un amigo y comentarle algunos aspectos lógicos de su situación. Le explico que mientras no haya una prueba clave de que una situación amorosa se ha acabado, lo mejor es estar neutro y a la expectativa. Y cuando me refiero a estar neutro, hablo de estar con el carácter templado, resistiendo el chaparrón. 

Como el drogadicto que no soporta la abstinencia, así mismo el consultante debe resistirse a repetir consulta. Esta es la única manera ética de obrar de un tarotista y es la única forma de que el consultante afronte su situación con madurez

Finalmente, hablo desde mi experiencia. En la mayoría de los casos en donde ha habido un agobio exagerado, una sensación de catástrofe en la pareja, luego no ha pasado nada de lo negativo que el propio consultante se había planteado. Todo se ha normalizado y la pareja ha vuelto a ser lo que era.

Entonces me pregunto ¿de qué le sirvió al consultante patalear y desesperarse, pensar en las peores cosas y pasarlo de pena durante los días anteriores? el estrés, el llanto y la desesperación han sido en vano. Energía mental perdida. Lágrimas sin sentido y un pesimismo mal llevado.





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