¿Qué tiene de malo el tarot?


Muchas personas se preguntan qué tiene de malo el tarot. La causa de esto es el desconocimiento de las reglas que rigen la lectura de cartas. Algo que se mezcla, además, con mucha superstición.

De hecho, hay una fuerte influencia mágica y dogmática que intenta hacer creer a las personas que echarse el tarot es algo que abre portales o que conecta con cosas energéticas negativas. Lo que, por supuesto, aumenta el miedo hacia esta práctica que, en realidad, es tan normal como muchas otras.



Peligros asociados al tarot y la lectura de cartas




Los principales peligros que se describen cuando hablamos de una lectura de cartas son:



Se abren portales energéticos que luego no podemos controlar



Este es uno de los mitos más populares e indica que cuando se inicia una lectura de cartas se abren portales a un más allá que, la verdad, nadie ha podido demostrar.

Lo más probable es que esta idea provenga del ámbito esotérico místico en donde se cree que el tarot está relacionado con otra dimensión. Usando de esa forma un criterio muy similar al que se usa con la Ouija. Es decir, hablamos de herramientas de conexión con el más allá.

Sin embargo, hay que aclarar que este tipo de ideas solo aplican en un contexto religioso místico, en donde los conceptos de ángeles, demonios o seres de otra dimensión coexisten junto con otros seres fantásticos como dragones y unicornios. Es decir, como ideas abstractas, más que como personajes de carne y hueso.

Si quieres complementar este apartado, puedes leer el artículo El Tarot abre portales ¿realidad o mito? 👈


Se contacta con seres del más allá que tienen malas intenciones



Aquí aplica el mismo criterio o razonamiento que se usa con el tema de los portales dimensionales. De hecho, ambas ideas se retroalimentan.

Si crees que hay seres de otra dimensión, conviviendo con los seres humanos, será mucho más sencillo que creas que existen puertas que conectan la vida de los humanos con la de estas misteriosas entidades.

Además, si el mundo de esas entidades es similar al nuestro, por supuesto que tiene que haber malas entidades. De la misma forma en que hay malas personas en el mundo real.

Aquí hay que repetir lo mismo. Nada de esto ha sido acreditado jamás. Por lo mismo, este tipo de ideas solo pueden caber en personas creyentes de alguna religión o especialmente susceptibles a temas esotérico-místicos.



Se contacta con el Diablo



Un concepto conectado especialmente a la religión católica o el cristianismo. Y que, por supuesto, es bastante reduccionista.

En muchos mitos y religiones la figura del Diablo no existe. Especialmente en las religiones politeístas en donde hay entidades y dioses de todos los tamaños y colores. Todas ellas construyen una cosmovisión basada en las cosas que les atemorizan y que catalogan con nombres de dioses o criaturas que correspondan según su cultura.

Todo esto, por supuesto, tampoco ha sido probado ni demostrado. Y es probable que siempre sea así, porque esta es la naturaleza del pensamiento mágico y las religiones.




Peligros reales en el mundo del tarot




Por supuesto y más allá de la superstición, existen peligros reales relacionados con la práctica del tarot. Cosas que, miradas de manera pragmática, se pueden corregir o pulir para evitar que nos afecten. Los principales peligros y consecuencias que se pueden producir por una lectura de cartas son:



Crear adicción al tarot



El tarot se puede transformar en una adicción si el tarotista o vidente de turno no pone freno al ansia del consultante. Especialmente si este usa de manera reiterada y sin control las consultas.



Reemplazar la toma de decisiones



Uno de los mayores peligros del tarot es que su dinámica reemplace la toma de decisiones en el consultante. Esto sucede cuando la persona que pide una lectura de cartas lo hace esperando algún tipo de consejo e instrucción para afrontar determinado problema o situación.

Esto, que en primera instancia no tiene nada de malo, puede transformarse en algo perjudicial si el consultante utiliza el tarot cada vez que tiene que decidir algo. Dependiendo así, literalmente, de lo que le digan las cartas.



Peligro de ser estafado mediante una lectura de cartas



Este es quizá uno de los mayores peligros asociados al tarot. Algo que sucede porque personas inescrupulosas, haciéndose pasar por videntes o tarotistas, utilizan la consulta para diagnosticar o augurar males que no existen. Esto, precisamente, para ofrecer soluciones que, en muchos casos, están asociados a rituales de limpieza que cuestan mucho más que la propia consulta de tarot.

En este caso, es muy importante identificar el modus operandi de este tipo de estafadores.

Si en el inicio de la consulta no se ha hecho una lectura general y no se nos ha descrito nada de nuestra vida real, debemos sospechar. Más, si se nos explica que tenemos hecho un trabajo o mal de ojo que, supuestamente, debe ser curado a la brevedad.

Si más encima resulta que la solución la ofrece la misma persona e implica pagar mayores cantidades de dinero, no cabe duda que estamos ante un timo.

Para complementar este apartado puedes leer el artículo El marketing del miedo y sus consumidores. 👈



¿Leer el tarot es malo?




Aunque parezca que no, el tarot también puede ser peligroso o malo para el que lo lee. Pero aquí hay que hacer algunos matices desde el razonamiento lógico.

De la misma forma en que para el consultante hay peligros, para el tarotista y vidente también los hay. Los principales son:



Agotamiento físico y psicológico



Un tarotista o vidente trabaja con público. Pero no con cualquier público. Lo normal es que a una consulta vayan personas con toda clase de problemas que pueden ir desde una depresión hasta la paranoia total.

En este caso, el tarotista y vidente debe estar debidamente preparado para gestionar la atención de todo tipo de consultantes. Además, deberá estar preparado para canalizar dudas y cuestionamientos de personas que no se encuentran bien. Algo que, si no se hace con períodos de descanso, puede hacer colapsar a la persona que lee el tarot.

De ahí la importancia de que un vidente tarotista no llene su agenda con citas una detrás de otra. Al contrario, un profesional del tarot y la videncia sabrá tomarse sus momentos de descanso entre consulta y consulta, para evitar sentirse fatigado tanto a nivel físico como psicológico.



Problemas financieros



Un tarotista o vidente que no tiene regularizada su labor puede enfrentarse a problemas legales y peligros asociados con el ámbito financiero. También puede tener estos problemas si no es capaz de poner un precio adecuado a sus consultas.

En este caso, el mayor peligro del profesional del tarot es que malvenda su labor. Eso, especialmente en los casos de los profesionales que se dedican a esto en jornada completa.



Estafas y engaños de consultantes del tarot



Un peligro muy habitual, pero que no suele ser mencionado de manera abierta. Las estafas o engaños producidos por los propios consultantes y personas inescrupulosas. El modus operandi en este caso puede tener variantes.

Una de ellas son las personas que se hacen pasar como dueños de un gabinete de tarot y que piden una lectura de tarot gratuita para verificar la precisión del vidente tarotista que podrá ser añadido a la lista de profesionales del gabinete.

Por supuesto, no son gabinetes de tarot y la persona solo quiere aprovecharse de la voluntad del profesional para acceder a una consulta gratuita.

Para evitar esta estafa solo se deben admitir pruebas de gabinetes reconocidos legalmente y que cuenten con las debidas normas y regulación en el país en donde ofrecen su servicio. Si alguien pide una lectura de prueba, debe identificarse debidamente, indicando, además, a qué gabinete representa.
 
 

Pagos a posterior

 

Otra de las variantes de engaños está relacionada con el pago posterior a la consulta. En este caso, una persona contacta con el vidente tarotista y le cuenta que necesita una consulta, pero no le es posible pagar al instante. Se compromete, de palabra, a hacerlo luego de la consulta porque o va conduciendo o está en otro sitio en donde no puede hacer el ingreso. Se hace la consulta y la persona no cumple su promesa.
 
 

Estafa con transferencia bancaria 



Finalmente, tenemos la estafa utilizada con el sistema de transferencia bancaria. Como las transferencias de este tipo no suelen ser inmediatas, muchas personas envían un comprobante del pago al profesional, para certificar el trámite.

Sin embargo, algunas personas crean cartas de pago o recibos falsos que señalan haber abonado determinada cantidad en la cuenta del tarotista. Luego, cuando son revisados en la cuenta de destino no existen y el pago no se registra. El profesional ha sido estafado.



¿Es peligroso consultar las cartas de tarot?




Depende de la perspectiva ideológica que adoptemos. Si no somos creyentes ni comulgamos con ideas supersticiosas, el tarot no tiene porqué ser peligroso. Sin embargo, para un católico apostólico romano puede serlo, porque choca con dogmas aprendidos.

Ahora bien, si no somos creyentes, debemos prestar atención a los peligros reales que hemos enumerado en este artículo y que afectan por igual a creyentes y no creyentes.

Son justamente esos puntos los que debemos tener en consideración a la hora de pedir una lectura de cartas con un profesional de la videncia y tarot.
 
 
 
📷Imagen de Laura Usaite en Pixabay

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