TAROT, CULTURA Y SENTIDO COMÚN

6 de septiembre de 2020

Tiempos de paranoia y miedo



Los tiempos actuales se han vuelto bastante raros. En las redes sociales y, en general, en internet, he visto cómo aumentan cada vez más las personas que desconfían prácticamente de todo. Tenemos los Antivacunas, los AntiBillGates, los Anticapitalismo, los Anti5G, entre otros muchos anti. En la mayoría de los casos, el argumento principal de estos grupos es la desconfianza hacia el obrar de otras personas e instituciones que, según ellos, conspiran en contra de la humanidad.


EL LÍMITE ENTRE DESCONFIAR Y SUFRIR DE TRASTORNO DELIRANTE

 

En este escenario hay que aplicar un poco sentido común y buscar un punto intermedio. Es evidente que el mundo no está plagado de buenas personas, pero otra cosa es empezar a meter reptilianos, marcianos y espíritus del más allá para explicar la maldad de algunas personas.

Lo que quiero decir con esto es que dudar de las personas y del funcionamiento del mundo es positivo, siempre y cuando se haga de manera centrada. Es eso lo que ayudó a que la mujer obtuviera el reconocimiento de los derechos que siempre debió de haber tenido. Eso es lo que permitió que minorías raciales pudieran recuperar parte de sus libertades y derechos (aunque aún tenemos la tarea pendiente). Ha sido este tipo de escepticismo el que puso en duda muchos procesos que en su momento parecían justos pero en realidad no lo eran. Es ese tipo de desconfianza sana la que nos permite cambiar lo que está mal en el mundo.

Sin embargo, no hay que olvidar que la mayoría de cambios sociales en el mundo se han realizado con fuertes bases racionales. Con un argumento de peso legal y moral que permitió ganarle la partida a aquellos que creían que mantener un sistema desequilibrado era lo normal.

Hoy en día no parece serio levantar pancartas en rechazo a tal o cual cosa, responsabilizando a quién se nos ocurra e incluso a seres extraterrestres. No nos podemos presentar en una mesa de diálogo social o ante un juzgado para solicitar el cambio social, basándonos en pruebas, conjeturas que más parecen salidas de una película de Hollywood.

Incluso, si efectivamente hubiera una conspiración de peso, un algo más allá, un alienígena controlando con un joystick la vida de los humanos en el planeta, tendríamos que presentar pruebas y no limitarnos a decir cualquier cosa sin justificar nada de lo que decimos. 


Si algún día la sociedad vuelve a cambiar, no será mediante un acto de fe, sino mediante la exposición de pruebas contundentes.


LA CULTURA DEL ANTIALGO Y EL MIEDO

 


La Cultura del Antialgo siempre produce un efecto colateral que no es nada bueno para la sociedad. Aumenta el miedo y la desazón. Si cada vez que alguien entra en una red social como Facebook y ve por todos lados comentarios y posteos que indican que nos están envenenando, que nos quieren meter un chip debajo de la piel para controlarnos a todos, que los illuminati están conspirando para reducir la población mundial, que el covid es un intento de manipulación, que la instalación de las antenas 5G nos matará a todos, es normal que el nivel de estrés aumente especialmente para aquel que no está debidamente informado.

Yo he visitado grupos, supuestamente espirituales, que defienden el amor y todas esas cosas que suenan súper chupigay y lo único que veo en ellos es un bombardeo de noticias, posteos y memes que se podrían resumir en: vas a morir en poco tiempo, nadie te quiere y todos te quieren joder.

Es decir, grupos que supuestamente ayudan al Despertar de la Conciencia y buscan fortalecer la psicología de las personas pero que, paradójicamente, se han transformado en verdaderos agujeros negros en donde la Luz de la Conciencia desaparece para siempre. Se han covertido en un vertedero de paranoias que genera un tipo de vibración o frecuencia mental que hunde a las personas y que las mantiene siempre en el miedo.



NEPTUNO EN PISCIS ¿ÉPOCA DE CHALADOS?

 


Todo esto me hizo recordar un artículo que escribí hace un tiempo atrás y que hablaba del tránsito Neptuno en Piscis, una época que según los astrólogos puede afectar fuertemente la emoción de las personas, haciéndoles perder el norte en laberintos o travesías que pueden confundir su mente. Por otro lado, este tránsito también acentúa la sensibilidad y solidaridad de las personas, algo que bien dirigido puede ser altamente productivo.

Sentirnos sensibles psíquicamente frente a las injusticias del mundo y querer sacudirnos todo eso de encima siempre es positivo. Pero, ahora más que nunca, pienso que la razón, el sentido y los argumentos de peso son necesarios.

No basta solo con sentir e intuir que algo malo sucede. Ahora hay que buscar las razones, el contexto, hacer los filtros necesarios para encontrar los argumentos que nos ayuden a cambiar lo que de verdad está mal sin que eso nos lleve a crear más miedo y paranoia a nivel mundial.



👉 Neptuno en Piscis - Fe ciega y época de chalados

👉 El marketing del miedo y sus consumidores



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