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10 de mayo de 2020

Predicción, Profecía autocumplida y Tarot



El principal argumento que se ha usado para menospreciar el aspecto predictivo del tarot es la referencia al concepto de la Profecía Autocumplida. Esto refiere al peligro que existe de hacer predicciones que, tarde o temprano, el propio consultante, de manera inconsciente, podría reforzar para que se cumplan. Algo especialmente delicado, si la predicción es negativa.

Sin embargo, este argumento es usado por muchas personas que ni siquiera entienden muy bien el funcionamiento de la profecía autocumplida y desconocen sus raíces de estudio. Lo que produce una visión obtusa de los modelos predictivos que, bien aplicados en el tarot, pueden ser extremadamente útiles para los consultantes.

HABÍA UNA VEZ UNA CREENCIA FALSA


La idea de la profecía autocumplida es un tipo de sesgo o creencia falsa que fue planteada por el sociólogo Roberto K. Mentor, en su libro “Teoría y estructura sociales”, que se describe así:

Una profecía autocumplida es una falsa definición de una situación o persona que evoca un nuevo comportamiento, el cual hace que la falsa concepción se haga verdadera. Esta validez engañosa perpetúa el error. El poseedor de la falsa creencia, percibirá el curso de eventos como una prueba de que estaba en lo cierto desde el principio.

Un ejemplo claro de este tipo de sesgo se observa cuando una persona recibe la predicción de que la relación con su pareja empeorará hasta producir la ruptura. La persona, gobernada por esta predicción, acentúa con sus miedos e inseguridades el desenlace previsto.

EL EFECTO PIGMALIÓN


En psicología, este sesgo recibe el nombre de Efecto Pigmalión y refiere a la forma en que la creencia que tenemos sobre un asunto o una persona, modifica y adapta nuestro comportamiento para relacionarnos con ese asunto o persona. Por lo tanto, si nuestra creencia es negativa con respecto a un hecho o persona, es probable que la percepción negativa se transfiera, modificando la relación negativamente.

Esto ha sido confirmado a través de estudios (Rosenthal y Jacobson) en donde se demostró que profesores que tenían pocas expectativas finales respecto a algunos alumnos, los trataban de manera distinta y no tan entusiasta, reforzando el bajo rendimiento que luego esos alumnos tuvieron. Cosa distinta sucedía con aquellos alumnos que eran vistos de manera positiva por los profesores, quienes mantenían una conducta distinta y que reforzaba de manera positiva el avance y buen rendimiento de esos alumnos.

Estos estudios demostraron la potencia que tiene la creencia negativa en un suceso o persona, como un peligroso reforzador de los resultados.

La frase que funciona como una fórmula y que da sentido a la idea de la profecía autocumplida, fue escrita por Robert K. Merton y dice así:

Si los individuos definen las situaciones como reales, son reales en sus consecuencias.

Un ejemplo interesante de profecía autocumplida es mencionado por el propio Merton, en relación a un suceso que ocurrió en 1932 y que terminó con la quiebra del Last National Bank.

En ese tiempo, corrió un rumor de que el banco quebraría y los clientes, asustados, retiraron su dinero del banco, provocando con esto la quiebra del banco. Cabe puntualizar que el rumor era infundado y aun así, la creencia de los clientes empujó el desenlace final. Merton agrega:


“La parábola nos dice que las definiciones públicas de una situación (profecías o predicciones) llegan a ser parte integrante de la situación y, en consecuencia, afectan a los acontecimientos posteriores”

CÓMO GESTIONAR LA INFLUENCIA DE LA PROFECÍA AUTOCUMPLIDA O EFECTO PIGMALIÓN EN EL TAROT


Aunque parezca paradójico, la Profecía Autocumplida o el Efecto Pigmalión no son negativos por sí mismos. De hecho, pueden ser positivos en determinados procesos de aprendizaje. En ese caso, las expectativas positivas que tenemos sobre un suceso o persona, nos lleva a gestionar nuestra relación con ello de manera constructiva y optimista. De esta forma, reforzamos conductas y aumentamos la posibilidad de que lo positivo suceda.

Visto así, y aplicado en el ámbito de las predicciones en el tarot, se puede concluir que la existencia de estos mecanismos no son negativos per sé. Especialmente si las predicciones son positivas.

Sin embargo, cuando las predicciones son negativas o poco alentadoras, tampoco se trata de mentir al consultante y pintarle todo color de rosas. Esto, debido a que pueden existir causas reales que proyectadas en el futuro, sin cambios de por medio, pueden desencadenar resultados negativos esperables. 

En este caso, entonces, el problema no es la predicción en sí. Más bien, lo es la forma en que el consultante entiende esa predicción. Y aquí tiene mucho que ver la supersticiosa idea de un destino inexorable, que hace creer a la persona que aquello que aparece en la predicción sucederá sin que pueda hacer nada para remediarlo.

EL PROBLEMA DE MEZCLAR SUPERSTICIÓN CON SISTEMAS PREDICTIVOS


Si el consultante cree que las predicciones del tarot funcionan producto del Fatum y recibe luego una predicción negativa, es muy probable que esa persona se vea condicionada por esa predicción y refuerce con sus actos el resultado que se le ha dado.

Sin embargo, y como ya lo he mencionado en otro artículo, la idea del Destino Fatum no ayuda para nada a la gestión de las lecturas predictivas y en general, a cualquier método de lectura que se quiere aplicar usando las cartas.

Afortunadamente, la solución para evitar el Efecto Pigmalión en una consulta es sencilla y forma parte del aprendizaje y condiciones iniciales que se deben transmitir al consultante antes de iniciar la consulta. 

Si nosotros, como tarotistas, enfatizamos y promovemos la idea de que lo que vamos a decir no tiene nada que ver con un destino inexorable, sino más bien con tendencias posibles basadas en las condiciones presentes, entonces le quitamos esa connotación incorruptible a la predicción y otorgamos libertad al consultante para que realice los cambios de conducta necesarios para evitar el resultado negativo que se le ha dado.

LA UTILIDAD DE LOS SISTEMAS PREDICTIVOS BIEN ENFOCADOS EN EL TAROT


Cuando antes de iniciar la consulta predictiva hemos dejado claro que lo que veremos serán tendencias, resolvemos en gran parte la influencia negativa que podría tener el Efecto Pigmalión durante la consulta, especialmente si las predicciones no son alentadoras para el consultante.

Somos nosotros mismos, los tarotistas, los que debemos reforzar la conducta libre y proactiva en el consultante, en favor de que este pueda dar vuelta los resultados previstos, siempre y cuando los factores que intervienen en la situación estén a su alcance para ser modificados. Sin embargo, tampoco podemos abandonar el realismo práctico frente a situaciones que difícilmente se pueden cambiar. 

La idea, entonces, es mantener una posición equilibrada entre la visión pragmática del problema y las posibilidades de resolverlo.

UN MATIZ FINAL


Estar vigilantes y no caer en la influencia negativa del Efecto Pigmalión, no implica renunciar por completo a las deducciones, inferencias y predicciones sobre una situación o persona. Cabe recordar que las predicciones no son el enemigo. El problema es la percepción que tiene el consultante sobre las predicciones.

Mientras menos superstición exista respecto a la idea de destino y predicción, mucho mejor para el consultante.


Si el consultante observa las predicciones como una información proyectiva útil para posicionarse respecto a su conducta actual, entonces los sistemas predictivos habrán cumplido una función extremadamente útil. Habrán empujado al consultante a crear un plan de trabajo destinado a reforzar lo que sea necesario para perpetuar los resultados positivos o, si las predicciones son negativas, el plan necesario para revertir las conductas y situaciones que le llevan a esos resultados.




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